Aikido, poder y destreza desde la armonía

Por Carlos Headly • 26 Dic, 2008 • Sección: Bitácora actual

Esta disciplina ha ido cobrando popularidad en Venezuela debido a su perfecta combinación de estructura, habilidad, poder, y un no sé qué capaz de impresionar hasta al más asiduo fanático de Dragon Ball

Fotos: Orlando Gómez

Quién no ha visto algún torneo de Ultimate Fighting, de esos donde unos tipos ataviados con unos kimonos (o sin camisa) hacen gala de infinidad de técnicas marciales que parecieran salidas de algún episodio de un animé japonés.

Una de esas disciplinas que está cobrando mucha popularidad es el Aikido, un arte marcial proveniente del Japón que se caracteriza por la búsqueda de armonía en situaciones de conflicto, en lugar de la destrucción o derrota del oponente.

Rafael Silva, director técnico del estado Bolívar y miembro del grupo Aikikai Bolívar, explica que esta disciplina fue creada alrededor del año 1942 por el gran maestro  Morihei Ueshiba, quien fusionó el Dayto-ryu con otras antiguas técnicas de la tierra del sol naciente para formar un estilo totalmente novedoso y original. Sin olvidar que es un arte de guerra y como tal implica poder y dominación de una parte sobre la otra.

Parada en Venezuela

El Aikido llega a Venezuela por los años 70, a través del Sensei Yves Carrouget quien abrió su “dojo” o salón de entrenamiento en el estado Zulia. Por otro lado, el sensei Wenceslao Barignani tenía un gimnasio en Ciudad Ojeda, de esta manera arrancó este arte marcial en nuestro país.

“Después de la muerte de Carrouget, el sensei Nelson Requena asume el liderazgo de nuestro grupo en Venezuela”, resaltó Silva al explicar cómo fue pasando la batuta y empezaron a ser más los involucrados en la llegada del Aikido a Venezuela. Si bien este deporte tiene poco más de 30 años en tierras venezolanas, su expansión ha sido considerablemente mayor en comparación a otras disciplinas de este tipo.

En el estado Bolívar el trabajo viene haciéndose desde 1984, y hasta la fecha tienen un total de 50 a 60 discípulos, además de 5 instructores graduados en esta región. “Ya estamos en Ciudad Bolívar y hemos enviado instructores a Monagas y a Cumaná, así que si hay un crecimiento, pero es un proceso lento”.

El sensei Silva en 1994 fundó su propio “dojo” en la Universidad Nacional Experimental Politécnica “Antonio José de Sucre”, Unexpo, todo esto después de cosechar logros como el del año 1988 cuando fue promovido a Shodan, es decir, una eminencia del aikido en el país.

A lo Seagal

El interés tan grande que se percibe en los jóvenes por saber en qué consiste el aikido es notoria, comenta el director técnico de Aikikai Bolívar. “Entre otras cosas, la popularidad puede deberse a las películas de Steven Seagal, pues en sus primeras películas usaba muchas de las técnicas del aikido, pero insisto en que a la vez hay mucha ignorancia en lo que es el deporte a nivel integral”. Vale destacar que este importante actor norteamericano es cinturón negro y séptimo Dan en Aikido.

A pesar de no manejar un número exacto de practicantes en todo el país, Silva asegura que en los seminarios dictados dentro de la nación han participado hasta 400 personas, lo que en un cálculo hecho rápidamente por el sensei, arroja quizás un total de 600 personas en toda Venezuela que disfrutan o conocen los principios básicos del Aikido.

Si bien el deseo de cualquier impulsor de un producto en un país foráneo es que más personas conozcan lo que ofrece, para Silva basta y sobra con tener un grupo comprometido, pues esta disciplina “no es para todo el mundo”.

Así que lo único necesario para practicar este deporte es la seguridad de ser una persona dedicada y paciente, pues como todo arte marcial es crucial tener la mente sana, en cuerpo sano, junto a  una perfecta armonía en la que cada pieza empalme  para hacer un individuo más completo.